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Interruptor Termomagnético: Funcionamiento y aplicaciones

Interruptor termomagnético

El interruptor termomagnético es un dispositivo fundamental en el ámbito eléctrico que cumple un papel crucial en la protección de circuitos contra sobrecargas y cortocircuitos. Estos interruptores combinan dos mecanismos de protección: térmico y magnético, lo que les permite detectar y desconectar automáticamente un circuito en caso de condiciones anormales.

¿Para qué sirve un interruptor termomagnético (ITM)?

Se utilizan para proteger los cables y demás elementos de una instalación eléctrica de fallas como los cortocircuitos y las sobrecargas.

¿Cómo funcionan los interruptores termomagnéticos?

El funcionamiento de un interruptor termomagnético se basa en dos principios:

  1. Protección Térmica: Este componente monitorea la corriente que fluye a través del circuito. Cuando se detecta una corriente excesiva durante un período prolongado, el dispositivo activa un mecanismo térmico que desconecta el circuito. Esto previene el sobrecalentamiento de los conductores y la posible ocurrencia de incendios.
  2. Protección Magnética: Este mecanismo responde a corrientes extremadamente altas, como las generadas por cortocircuitos. Cuando la corriente excede un cierto umbral, el campo magnético generado activa el interruptor, cortando instantáneamente la corriente y evitando daños mayores.

Esquema interno de un interruptor termomagnético

Aplicaciones y Usos

Los interruptores termomagnéticos se utilizan en una amplia variedad de aplicaciones eléctricas, desde instalaciones domésticas hasta entornos industriales. Algunas de sus aplicaciones más comunes incluyen:

  1. Protección de circuitos residenciales: En hogares y edificios, los interruptores termomagnéticos se instalan en el panel eléctrico principal para proteger contra sobrecargas y cortocircuitos en las instalaciones eléctricas.
  2. Sistemas industriales: En entornos industriales y comerciales, estos interruptores se emplean para proteger maquinaria y equipos eléctricos de daños causados por sobrecargas o fallas en el sistema.
  3. Sistemas de distribución de energía: En sistemas de distribución de energía eléctrica, los interruptores termomagnéticos se utilizan para proteger líneas de transmisión y subestaciones contra condiciones anormales de operación.
  4. Aplicaciones especializadas: Además de sus aplicaciones convencionales, los interruptores termomagnéticos también se utilizan en aplicaciones especializadas, como en vehículos eléctricos, sistemas de energía renovable y equipos médicos.

Beneficios de los Interruptores Termomagnéticos

La utilización de interruptores termomagnéticos presenta varios beneficios clave:

  1. Protección Integral: Los interruptores termomagnéticos ofrecen una protección integral contra sobrecargas y cortocircuitos, garantizando la seguridad de los sistemas eléctricos y de las personas que trabajan con ellos.
  2. Confiabilidad: Estos dispositivos son altamente confiables y responden de manera rápida y eficiente ante condiciones anormales, minimizando el riesgo de daños y tiempos de inactividad.
  3. Facilidad de Instalación y Mantenimiento: Los interruptores termomagnéticos son fáciles de instalar y mantener, lo que reduce los costos asociados con la operación y el mantenimiento de sistemas eléctricos.

Capacidades

Interruptor termomagnético de 1, 2 y 3 polos

Un polo: 15A, 20A, 40A, 50A
Dos polos: 15A, 20A, 30A, 40A, 50A, 70A
Tres polos: 100A, 125A, 150A, 175A, 200A, 225A, 250A, 300A, 350A, 400A, 500A, 600A.

¿Cómo seleccionar un interruptor termomagnético?

Para calcular la capacidad de un ITM podemos usar la fórmula : I= P/V, donde I es la corriente en amperes, P es la potencia en watts y V es el voltaje en volts.

Suponiendo que tenemos un refrigerador con una potencia de 1000 w, una plancha de 800 w y un microondas de 1200 w, la potencia total sería de 3000 w; y los 3 aparatos funcionan con un voltaje de 127 v.

Sustituimos los valores en la fórmula: I = 3000 / 127 = 23.6 A

Con ese resultado podemos deducir que necesitamos un ITM de 25 A, pero si no existe uno de esa capacidad podemos ocupar uno de 30 A.

Siempre es recomendable que la capacidad del interruptor termomagnético sea mayor que el amperaje consumido por los aparatos, no importa que el amperaje que consumen los aparatos sea mayor que la capacidad del ITM aunque sea por 0.5 A. Nosotros siempre debemos seleccionar un ITM de mayor capacidad.

Si quieres saber más sobre las fórmulas de potencia eléctrica te recomendamos este artículo.

En conclusión, los interruptores termomagnéticos desempeñan un papel fundamental en la protección de circuitos eléctricos contra sobrecargas y cortocircuitos. Su combinación de protección térmica y magnética los convierte en dispositivos esenciales en una amplia gama de aplicaciones, desde entornos residenciales hasta industriales. Su fiabilidad, facilidad de instalación y capacidad para garantizar la seguridad eléctrica los hacen indispensables en cualquier sistema eléctrico moderno.

También te recomendamos este artículo sobre el interruptor diferencial para que aprendas las diferencias que tiene con un ITM.

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